El Amor como antídoto a un problema elemental

virus de vanidadEn el capítulo anterior hablamos de las características principales de la vanidad como virus, la cual, en apariencia se disfraza de éxito y  de buena ambición, pero en su interior no hay más que vacío, egoísmo y toda cosa mala que podamos imaginar.

También analizamos que la vanidad, a su vez, transforma a sus portadores en cómplices directos de continuar un enfermizo ciclo vicioso que viene desde tiempos inmemoriales en el mundo, ya que, la vanidad es la madre de la injusticia, al ser una versión torcida de la supervivencia, infecciosa a más no poder y que tristemente muchos por imitación la empiezan a practicar hasta hacerlo costumbre, preguntándose después ingenuamente: por qué hay tanto sufrimiento en el mundo.

Argumento

Amor vs VanidadPor lo mismo, que el amor en su naturaleza es ya de difícil acceso y ocasionalmente un concepto inalcanzable, surgen automáticamente imitaciones y variaciones plásticas que fallan en la práctica.

Si bien se dice que el odio es el elemento contrario al amor, yo no lo veo así, pues esto va más allá de simple etimología de palabras, pues es la vanidad la que es contraría a los valoresel odio no es más que una consecuencia generada por vivir practicándola y ésta al no verse satisfecha, agresivamente se intenta apoderar de todo aquello con lo que genere apego, surgiendo así egoísmo y egocentrismo, continuando el gran círculo vicioso.

Si bien el odio es difícil de manejar, erradicando la vanidad, muere la raíz del odio y casi todos los males que aquejan nuestro diario vivir, incluidos los de salud.

Desde ya, quedas invitado/a a opinar. No será un camino fácil de aquí hasta la conclusión del artículo.

¿ Qué es el amor verdaderamente ?

  • A diferencia de lo que se intenta vender como amor, el verdadero amor no tiene nada que ver con romanticismo. Desde hace mucho tiempo, la vanidad estafa vendiendo romanticismo haciéndolo pasar como si fuera amor, he ahí el por qué de tantas parejas infelices, relaciones tan volátiles, superficiales y guerras de guerras como consecuencia. Si el romanticismo no tiene una base fundamentada en amor, es vanidad. Por ende, se cumple que no todo lo que brilla es oro.
  • El amor es celoso, no le gusta verse mezclado con la vanidad ni otros anti-valores. Se esfuma cuando no se le respeta ni se le da espacio propio y a diferencia de la vanidad, no se anda vendiendo por nada, no lo podemos adulterar. No podemos hacer algo en amor y vanidad simultáneamente, sino es amor, es vanidad. Sino hacemos las cosas en amor, lo hacemos en su contra, esto es, en vanidad.
  • Al amor no le afecta el tiempo, pues siempre ha sido y siempre será. Pero nosotros al no tener todo el tiempo del mundo nos conviene perfeccionarnos en amor, lo más pronto posible. ¿ Por qué ? Porque “casi ganar” no es igual que “ganar”, hacer las cosas “casi bien” no es hacerlas bien.
  • El amor, en su naturaleza elemental, es como fuego interdimensional que podemos percibir, pero no podemos ni ver ni tocar. Para conservar el amor con nosotros, tenemos que mantener su flama viva en nosotros.

Tendremos al amor siempre con nosotros si vivimos sacrificando la vanidad, todos los días hasta perfeccionarnos y hacerlo en automático.

Las Pruebas de Fuego

  • ¿Qué es el amor?Integridad

No podemos decir que tenemos amor pero comportarnos y hacer las cosas contrarias a los valores elementales que le caracterizan.

Puedes estar en áfrica dándole comida a niños con hambre, que si tu corazón está lleno de vanidad, lo único que estas haciendo es un reality show impresionándote a ti mismo de lo “bueno” que eres.

Debes tener valores bien fundamentados. Humildad, tolerancia y en especial el desapego, pues si en tu corazón hay orgullo, egoísmo, ira, envidia, puedes dar por sentado que es la vanidad la que te mueve como le da la gana.

De nuevo, para tener el amor con nosotros, tenemos que sacrificar todas esas cosas apenas las veamos aflorando en nuestra mente.

  • Motivación

Analiza, toma nota de la densidad de pensamientos relacionados a la actividad que realizas y de inmediato podrás ver está siendo manejada por amor o vanidad.

Hay muchas razones para verse en un espejo, pero cuando sea para contemplarse a uno mismo y reafirmarse repetidamente lo “grande” “genial” “sabio” e “inteligente” que puedas llegar a ser en algo, es bastante obvio quién es el patrocinador de la fiesta y el amor no lo es.

  • Desapego

Si la vanidad contamina tu trabajo de vida, dale los recursos a otra persona que esté en una posición y etapa en su vida que tenga madurez suficiente para que lo haga sin mancha. Sino eres capaz de desapegarte de la “gloria” relacionada a tu posición en dicho asunto, estás siendo manejado/a por la vanidad en tus narices.

¿ Por qué es importante el desapego ? Imagina a la vanidad como una corrupta junta directiva que te llena de pendientes con el único fin de hacer lo que le da la gana mientras tu no sabes ni donde estás parado/a. No dejes que la vanidad se enseñoree de ti. Gracias al desapego eres inmune las múltiples ocupaciones ficticias que te hereda la vanidad.

La vanidad nos pone todo el peso de la vida encima nuestro, pero en cambio el amor, toma todo el peso y nos permite enfocarnos en lo que nos compete y sí podemos hacer, pues ya hay un mecanismo automático que atrae todo lo bueno que necesitamos en la vida para seguir brillando, como la sabiduría por ejemplo. Por ende, conviene más pronto que después, interiorizar el amor como una acción y decisión de vida, acompañada de todos los valores que la conforman.

  • Justicia

Una de las características principales del amor para con nosotros, es que divide, castiga, quiebra y aparta para luego integrar. Contrario a lo que muchos les gustaría escuchar, el amor provocará separación interna al principio, porque lo primero que hace el amor en la vida de una persona, es limpiarla de su propia contradicción y corrupción, ya que, el amor, como hemos visto, no frecuenta lugares sucios para quedarse. 

Para el amor, la vanidad es suciedad.

Sacar la vanidad de nuestras vidas es todo un proceso, es como limpiar una herida, ocasionalmente tan profunda que todo nuestro ser debe ser re-creado, reinventados, pues la vida como la conocemos, debe terminar, para dar a luz una persona nueva, libre del peso de la culpa que la tiene adormecida y da pie que la vanidad tome el control.

Es de suma importancia recordar que no podemos decir que andamos en amor mientras nos destruimos a nosotros mismos. Integridad sobre todas las cosas.

Acabar con la vanidad en la vida, siempre vendrá de la mano del sacrificio del ego, simultáneamente a las acciones desde la voluntad hasta la contemplación de lo que hacemos.

  • Control y Poder

Una característica de importancia e imprescindible de conocer acerca del amor, es su capacidad de usar a todos los demás elementos y factores a su discreción, pero en cambio, ningún otro elemento puede usar ni manipular al amor. Ocasionalmente, ropas que no son sacrificadas al limpiar una persona de la vanidad, son usadas por el amor posteriormente. Esto es, como desaparecer un gobierno corrupto sin acabar con toda la infraestructura. 

¿Un ejemplo práctico? nuestras habilidades y algunas riquezas, sea que las hayamos formado o no por vanidad, no necesariamente estarán al servicio de ella por siempre. ¿ Cuántas cosas construimos por vanidad en nuestra vida ? Yo personalmente construí muchas habilidades, artes, desde música, pintura, dibujo y un sin número de “ropas” que si bien al principio, motivado por la misma necesidad de figurar y destacar en algo en mi niñez y adolescencia, al día de hoy no están al servicio de vanidad alguna, sino, al servicio de proyectos cimentados en amor, simples, efectivos y sencillos, como este blog. Ahora bien, ¿Por qué algunas riquezas solamente? – las riquezas no son más que espacios en un autobús – sino se usan justamente se transforman en una deuda moral de gran peso. Lo mismo pasa con el dinero. La prueba de fuego en esto es la siguiente: hagámonos solo de aquellas riquezas materiales que podamos manejar bien y que no nos dañe a nosotros mismos ni sea injusto para con los demás. No sea que terminemos siendo esclavos de nuestra posesiones y ni siquiera sepamos cual era nuestra misión en la vida. 

Recordemos que al amor nadie le engaña, si sabemos que tenemos que sacrificar algo, no importa cuantas vueltas le intentemos dar, hasta que no sacrifiquemos lo que nos está estorbando en nuestra misión de vida, no podremos continuar nuestro camino. Ahí entra a regir nuestra propia disposición a la mejora y el desapego de aquello que está haciéndonos daño a nosotros o a los demás.

Piensa en el amor como una melodía, si te sincronizas con ella: todos los movimientos que hagas irán en sintonía con su naturaleza perfecta, elemental y armónica. Por ello la importancia de acabar con aquellos movimientos torpes, bruscos y asincrónicos generados por la incomodidad de usar ropas pomposas (vanidad) que en realidad, obligatóriamente necesitamos remover de nuestras vidas para podernos mover.

Otra cosa importante es la siguiente: Todo lo que hagas en amor, saldrá bien aunque de principio no lo parezca. 

¿ Por qué menciono esto ? Porque a la vanidad le encanta recibir premios instantáneos y recompensas sin realizar sacrificio propio alguno, le fascina enredar y confundir leyes universales de su contexto para sentirse bien consigo misma e imaginar que todo estará bien porque “lo merece”, olvidando que tendrá consecuencia de todas sus acciones pasadas. A la vanidad le encanta declararse inocente, limpia y merecedora de toda buena suerte y buena voluntad.

Desde el momento en que intentemos quedar bien y agradarnos a nosotros mismos, ya sea por ganar nombre, dinero, estatus o cualquier otra cosa. Estamos actuando por simple vanidad, no por amor ni su inspiración.

No podemos olvidarnos de la misión, la causa, la motivación verdadera ni perder de vista la luz que nos llevó e inspiró inicialmente. Perder nuestro norte, equivale a empezar a vivir en vanidad y adquirir una deuda en lugar de una ganancia.

  • Inspiración

La prueba de la inspiración es de las más difíciles. Básicamente implica la diferenciación de fuentes de creatividad y habilidad, especialmente cuando estemos haciendo algo que nos apasione y seamos buenos en ello.

Por lo general cuando metemos nuestra “mente” lo vamos a ensuciar con “vanidad”, pues la poca auto-confianza que venimos arrastrando, casi la totalidad de la humanidad, desde nuestra niñez, nos hace susceptibles al egocentrismo y de querer estar reafirmando nuestra habilidad para algo con el fin de rendir en ello, pero no es más que auto adulación, y el amor no necesita jactarse de nada, en éste aspecto es la humildad la que caracteriza al amor.

¿ Lo difícil de todo esto ? Interiorizarlo.

Yo personalmente duré más de 10 años apenas entendiendo este punto. Lo captaba pero no tenía una comprensión profunda del mismo, en parte porque no quería tener que renunciar a todo lo que podía realizar usando la vanidad como gasolina. La velocidad en la juventud llega a ser adictiva. 

LaberintoEl amor por su parte, representa madurez, auto-control e integridad. Si bien las emociones entran y juegan un papel, estas no controlan el timón del barco de la voluntad ni tu identidad.

Esto es como un calzado, te lo debes de poner a diario, no puedes trabajar en el campo sin zapatos porque te vas a hacer daño, y todos los días debes limpiar tus pies de aquello que salpique para que no te contamines.

En esto todos tenemos mucho que mejorar durante toda nuestra vida. No es fácil de leer pero a la larga vale la pena, ningún antídoto lo es.


De este tema hay mucho que decir, pero será ya para otra ocasión.

A continuación te compartiré dos de las magníficas aportaciones que obtuve previo aún a publicar y que merecen ser recordadas en este artículo, se explican solas y me encantó como lograron contener tanto valor y en tan pocas palabras.


El Amor es Acción

Por Claudia Gálvez

El Amor es el poder del desapego y de la acción. Así como la vanidad nos orilla a ensimismarnos, vivir en apariencias y narcisismo, el amor nos empuja a lo contrario: buscar bienestar, cuidado y alegría tanto para los demás como para con nosotros mismos, logrando cuando hacemos ésto, que todas nuestras actitudes se perfeccionen, pues al buscar el bienestar de todos a quienes conocemos (incluídos nosotros), no nos haremos daño de ninguna forma; al buscar el cuidado, implementaremos acciones que ayuden a la mejora integral de todos a quienes queremos; buscando la alegría, accionaremos y daremos detalles llenos de significado a los demás por el sólo hecho de verles contentos; pero lo más interesante del amor es que entre más se da, más se recibe, y se perfecciona en todas sus facetas, pues no se puede dar lo que no se tiene, pero aún si no se tuviera, si se hace el esfuerzo por darlo, se va auto-generando para con los demás y para con nosotros mismos. El amor es lo único que lleva por inercia a la perfección y donde hay perfección no hay defectos, ni faltas, entre ellas, la vanidad. El amor, mas que el romanticismo que se nos ha intentado proyectar siempre en las películas, es un estilo de vida, de mentalidad, de acciones diarias; quien tiene amor o busca amor, debe buscar primero lo bueno para consigo mismo y los demás, al hacerlo el antídoto se activa por sí mismo y repele toda vanidad que existente. ¿Puede una misma fuente dar agua dulce y salada? ¿Qué tipo de fuente queremos ser? ¿Qué tipo de agua queremos dar? ¿Qué es lo mejor que podemos dar? la respuesta es sencilla, benéfica para los demás y para nosotros mismos: Amor.

Amor es Plenitud

Por Maria Lydia Muñoz Encinas

Una vida que contempla el amor en sí, mantiene el ideal de la responsabilidad, armonía y trascendencia. Cuando el ser humano descubre el infinito valor que tiene en sí, es capaz de gozar su plenitud, apreciar la perfección en lo imperfecto e irradiar su propia chispa. Los verdaderos lujos no se encuentran en lo que puede adquirir determinada cantidad, sino en el hecho de poder saborear cada momento.