El Banco del Tiempo

El Banco del Tiempo

El banco del tiempoEstamos en una era post-capitalismo, donde el compartir se ha convertido en el vértice de toda tendencia. La historia clásica en la cual sin dinero estamos perdidos, deja de tener validez cada día más, hemos llegado al creative commons, educación libre, opciones culturales no impositivas y sin desviaciones editoriales políticas; la información por su parte aún se puede mover libremente, aunque se intente detener y censurar, hay libertad de expresión.

Estamos en la era donde podemos escoger qué cosas queremos que trasciendan y cuales no, tenemos el poder de ser, sin necesidad del permiso de los demás, no falta mucho para que traslademos esto a los niveles básicos de la vida, incluyendo la alimentación por medio de huertas comunitarias y otras iniciativas que en muchos lugares ya son una realidad.

La era de la información vino a revolucionarlo todo, basta con darle un vistazo a Internet y sus múltiples iniciativas de colaboración, tomemos a Wikipedia como ejemplo ¿Cuánto dinero habría costado hacer Wikipedia si hubiese sido un producto meramente comercial?

En 1827 Josiah Warren, empresario estadounidense, mediante su interpretación de la teoría “Valor-Trabajo” dio apertura a Cincinnati Time Store, una tienda minorista que usaba el valor del tiempo equitativo entre todos los participantes / clientes como moneda de intercambio general, experimento que a pesar de sus fallos lo logró aplicar a mayor escala 20 años después en Utopia Colony, una comunidad autosustentable construida en Clermont, Ohio. Desde entonces y en muchas partes del mundo quedó un precedente, por el que Josiah Warren es considerado de los primeros teóricos del anarquismo del mercado y el primer anarquista moderno.

miss-1252634-640x480Pensar en el banco del tiempo no es una idea nueva, sin embargo, como sociedad no hemos estado listos para quebrar la costumbre, por temor a la violenta oposición del sistema capitalista que nos gobierna.

En la actualidad, se pueden encontrar distintas plataformas y bancos de datos para la administración e intercambio de tiempo, muchos de ellos pueden ser hallados por medio de cronobank.org, opciones las cuales, al igual que Cincinnati Time Store, intentan aplicar metodologías parecidas para llegar al mismo resultado, intercambio y trueque de habilidades para que las cosas se hagan.

Si nos remontamos a nuestro contexto inmediato, la economía se encuentra dañada y vive a punta de remedios estériles, no eficientes ni permanentes, por lo cual, si tenemos una habilidad que pueda ser explotada, lo más inteligente es compartirla y recibir la habilidad de otra persona a cambio de la nuestra, usando el tiempo como moneda y medida básica. Posteriormente, si hubiese oportunidad podemos pensar en dinero, pero no debemos detener el avance ni dejar de construir – mientras esté a nuestro alcance – solo porque no hay dinero de por medio.

Es vital, por nuestro propio bien y el de futuras generaciones, que no permitamos que el capitalismo tenga todo el poder de decisión sobre nuestras vidas.

El tiempo, es la verdadera moneda mundial, el valor de lo que hacemos existe aún desde antes que le pusieran un número y lo mejor de todo es que nos pertenece a nosotros y no a ninguna institución.

Ganar con el arte, más allá del dinero

Ganar con el arte, más allá del dinero

Ganar con el arte, más allá del dinero.

Un alto nivel de sensibilidad sumado a una innata capacidad de expresar en forma sencilla y estética los complicados fenómenos que nos rodean, son valores clave en casi todos los artistas que han pasado por nuestro mundo, que al ser “bendecidos con el don” tienen como priodidad expresarse aún más que vivir de su arte, pero ¿A qué se enfrentan un artista en este contexto?

más alla del dineroTrabajar por amor al arte, más conocido como “trabajar de gratis”, tiene connotaciones negativas al estar asociado con la clásica pobreza “santa” que rodea a muchos artistas, pensadores y visionarios en la historia, pero el problema es más grande de lo que imaginamos y no solo le pasa a quienes buscan vivir de su capacidad de expresión artística, sino, a cualquier persona que quiera entrar a competir al agresivo, violento y poco misericordioso mundo del mercado movido por el capitalismo.

La oferta/demanda son dos lados de la misma moneda que rigen el valor de cualquier producto o servicio en el mercado, se sobre entiende que, por dar un ejemplo, si el oro no fuera codiciado por unos cuantos – por la razón que sea – no tendría el valor que actualmente tiene, por lo que es su aplicación y asociación en la mente de su “mercado” el que le da ese valor, por lo general emocional más que funcional.

Cuando un producto de cualquier tipo está entrando a un mercado, por lo general se posicionará gracias a la clásica y violenta táctica de precios, donde la empresa que se desea posicionar, subsidiará gran parte del costo real, aún esto le represente pérdidas millonarias al dar su producto o servicio a precios irrisorios con tal de figurar en el panorama; pero a diferencia de simples mortales como nosotros, las empresas tienen todo un mecanismo estratégico capaz de gestionar riesgos y pérdidas con el objetivo original de monopolizar un sector del mercado para si solos, quebrando a su paso toda competencia.

jigsaw-puzzle-1191688-639x426La comunidad artística no se libra de esta mecánica, por lo cual los artistas de hoy deben ser multidisciplinarios, capaces de auto edificarse a sí mismos mientras logran vincular a otros artistas, empresas y/o patrocinadores -no en dinero sino en especie-, que a su vez, querrán ver sus obras ya dignificadas, listas para ser impulsadas o patrocinadas por un porcentaje de regalías.

El artista actual debe dejar su ego a un lado y construir el/ella mismo/a habilidades sociales y de diplomacia de primer nivel, siendo capaz de negociar, usar la mecánica del trueque, el intercambio del tiempo como apalancamiento de esfuerzos, el trabajo en equipo para poder sobrevivir a un entorno adverso donde escasea la liquidez para rubros que no son primarios; logrando así primeramente el posicionamiento en la mente de la sociedad y automáticamente abriéndose paso en el aspecto económico, sin tener que librar la guerra de los precios contra los proveedores de entretenimiento que tienen monopolizada la atención de todo el mundo en este momento.

Comunidad o Red Social

Comunidad o Red Social

¿Comunidades o Redes Sociales?

Separar una comunidad de una red social podrá sonar contradictorio, pero así de contradictoria suele ser la mente humana y su comportamiento. Son muchos quienes quieren dinero pero no quieren trabajar, quieren grandes resultados en algo pero no se mueven a la altura de sus objetivos. Queremos comunidades pero no queremos tratar con gente ¡Qué contrariedad!  Pero “gastamos dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a gente a la que no le importamos”, parafraseando a Emilie Hernri Gauvreau.

Ahora estamos en una etapa donde es normal querer formar una comunidad, muchos me buscan para eso, pero tenemos que estar dispuestos a pagar el precio de edificarla, darle seguimiento y mantenerla, porque una comunidad es un nido de relaciones, una amistad colectiva, al menos, esa se supone debe ser la intención original y no las clásicas ideas imaginarias de tener trillones de likes, seguidores y, por supuesto, un millón de amigos.

community1La ceguera es tan evidente en temas de colectividad, que hay todo un mercado negro alrededor de “tener” comunidades. Hubo un medio de comunicación que demostró que podía comprar más de 1000 cuentas de Facebook con todo y contraseñas por tan sólo 5 dólares, sin embargo, en este momento se estima alrededor de 100 millones de cuentas totalmente falsas cuyo uso -en el mercado de las pretensiones- es el de otorgar un sentido falso de grandeza y atención, aprovechándose de los muchos que siguen cualquier cosa que ven “moviéndose”, y esto pasa en todas las redes sociales, Twitter, Instagram, etc. Por poner un ejemplo, el recientemente desactivado fakefollowercheck de la página web Socialbakers.com calculaba que el 45% de los seguidores de Justin Bieber eran cuentas falsas, si algo así se da, es porque existe un mercado, debería sorprendernos pero ¿nos sorprende de verdad?

Si tenemos interés de crear una verdadera comunidad, no pensemos que haciendo poco recibiremos mucho, en este tipo de cosas hacer trampa tiene grandes consecuencias, es necesario recordar que somos seres pensantes y afectivos, no robots ni mucho menos números, tenemos infinidad de necesidades, pero también incontables debilidades y muy probablemente recordaremos con vergüenza en el futuro a todos aquellos quienes se aprovecharon de ellas o lo intentaron. Debemos invertirle vida, corazón y alma a todo aquello de lo cual queramos cosechar buenos resultados, no importa donde inicie o empiece, para que algo funcione en realidad, tiene que ser real aún en lo virtual. 

Valores agregados y diferenciales, es lo que hará que sea lo que sea que hagamos sea postergado naturalmente por cualquiera que pase por allí en un futuro.

Piénsalo.

El Arte y La Neurociencia

El Arte y La Neurociencia

El Arte y La Neurociencia

Me sorprende como a veces se piensa popularmente que el arte sólo es accesible para dos tipos de personas: críticos/intelectuales o soñadores cuyos pies no tocan la tierra en lo más mínimo ¡Qué errados estamos!

David A. Sousa, autor del libro “how the brain learns”, hace un análisis exhaustivo que conecta arte – mente con aprendizaje; ya para su cuarta edición aborda más a profundidad el hecho de que la mayoría de los problemas del futuro van a ser resueltos por personas creativas, por lo tanto, no estamos hablando de un tema que vaya a pasar de moda en las próximas décadas; los efectos del arte en el cerebro son un área bien explorada en la ciencia por una sencilla razón: necesitamos una generación que haya desarrollado su ingenio gracias también a lo artístico.

A diferencia de una disciplina limitada a ser solamente operativa y/o repetitiva, el arte nos obliga a pensar fuera del contexto, libres de paradigmas, libres para visualizar nuevas perspectivas que a su vez generen soluciones creativas, llámese razonamiento lateral o ingeniería, esto es lo que marcará pautas e hitos tanto en el ambiente de la física/matemática como de las ciencias sociales/humanidades.

Para reflexionar más aún, la neurociencia aplicada comercialmente ha sido un campo de estudio y experimentación por parte del mismísimo mundo capitalista: empresas con fuertes intereses comerciales lo han explotado durante años, por medio del arte y del ingenio, llegando directamente a las emociones y el comportamiento, ¡Muchos vivimos de esto! el comercio se maneja por la intención tanto de compra como de venta.

image54dc01fdabc195.97430396Si nos remontamos a disciplinas especializadas, todo lo que tiene que ver con artes musicales son un estimulante cerebral por excelencia; la liberación de importantes neurotransmisores como la dopamina y serotonina se hacen notar, cabe destacar que estas dos hormonas son el objetivo primordial de peligrosas drogas, al relacionarse con el botón de encendido del “logro-éxito-placer” en el cerebro. La música conecta directamente con emociones, sirve como cóctel de relajación y generación de imágenes en la mente que nos mueve a sentirnos bien con nosotros mismos, ¡y cuánto más hacer y ejecutar la música! una experiencia totalmente distinta que toda persona debería experimentar en su vida, aún sea por conocimiento general.

Las artes gráficas estimulan la memoria al requerirnos generar imágenes mentales sobre un medio estático (ya sea en papel o digital),  lo que a su vez nos obliga a ser disciplinados al estar en una constante recreación de situaciones o eventos durante horas. Se ha recomendado desde siempre el dibujo y la pintura como ejercicios para mejorar la concentración en los niños.

Las artes kinestésicas y las dramáticas, tales como el teatro, el baile y la oratoria, mejoran la postura, la expresión, la dicción, el vocabulario, la autoestima, la tolerancia y el respeto a la existencia de personas que piensan distinto. En pocas palabras, mejoran la vida social de cualquier individuo.

Los niños son artistas naturales, se la viven en una experimentación y descubrimiento constante. Como adultos también podemos lograr lo que ellos hacen, si nos quitamos las penas e incluimos todo este tipo de actividades a nuestra “dieta” mental. Sumado a esto, si queremos que a nuestros niños les apetezcan las artes, como adultos debemos reconocer el valor de ellas más allá del entretenimiento, ese es el ejemplo el que arrastra.

Hora de cultivar.

Piénsalo.

El arte en nosotros

El arte en nosotros

El Arte en Nosotros

No se trata de espectáculos ni entretenimiento

Son muchos los que tienen la estrella del arte pero no lo demuestran ni lo divulgan públicamente, cuando les surge la chispa de la creatividad llegan a pensar que “cualquiera puede hacerlo o que alguien ya lo pensó” – que no valdría la pena cultivarlo – pues de todas formas no podrían vivir de ello.

Si analizamos la premisa anterior, se sobre entiende que es quizá la principal razón por la cual muchos dejan sus habilidades artísticas en el olvido, no sé hasta qué punto podría ser considerado un prejuicio, pues es en sí una consecuencia que durante muchos años los medios tradicionales de comunicación han sembrado. Es cierto, lamentablemente, la cultura y el arte, han venido siendo atacados por el espectáculo del entretenimiento, menoscabando su verdadero significado, propósito y más importante aún, su rol en la salud mental y emocional de la sociedad al ser un elemento importantísimo en el desarrollo personal de cada uno de nosotros.

1982138_10153673044391840_9110096302080670125_nLa asociación del arte y la cultura con el entretenimiento y el espectáculo no son más que una tramposa trama mediática, equivalente a pensar que todos los productos que se venden en el supermercado son fabricados durante la noche para venderlos durante el día en el mismo lugar.

La brecha en la comunidad

Como sociedad nos ha costado ser algo más que un público descuidado – perdidos en un mar de personajes meramente publicitarios sin trasfondo ni trascendencia alguna (de los cuales sí sabemos mucho) – cuando las obras y expresiones artísticas que de verdad deberían ser experimentadas, interiorizadas y mostradas, quedan en un “pudo ser” por no tener la difusión adecuada , o en un “no podrá ser” por falta del muy sonado presupuesto, o en un “podría ser pero…” imposibilitados de posicionarse en la atención de la comunidad local que a su vez ¡no puede! porque resulta que la mentalidad cultural de todo el mundo ha quedado prisionera del mercantilismo y la explotación.

¿ Un asunto de cultura ?

Si por un momento nos sentáramos a estudiar a fondo la importancia del proteger a nuestros propios productores locales, dejaríamos de consumir todo el plástico que nos venden haciéndolo pasar por comida desde el exterior, o al menos, la consumiríamos con moderación.

El que podamos ir al supermercado y comprar todo lo que se nos antoje de importación, en ningún momento justifica la expropiación de tal ocupación a los fabricantes que sí están aquí manteniendo viva la disciplina entre nosotros. Debemos seguir su ejemplo e invertir en nuestro propio arte, publicar lo que hacemos a favor de la cultura y de manera paulatina, esto nos obligará a fortalecernos entre artistas, mejorar nuestras habilidades e influir positivamente todo a nuestro alrededor.
Dejemos de guardarnos el brillo que enriquece en gran manera nuestra propia identidad; apoyemos, fortalezcamos con nuestro tiempo y atención todas aquellas manifestaciones culturales que nos entrega la comunidad local y aportemos lo nuestro también a ella.

En cuanto a la educación,  debemos enseñarle a los niños desde siempre que el ser artistas, es algo irrenunciable y no necesariamente necesitamos de la atención del mundo entero para que lo que hacemos tenga valor, no importa cual sea nuestra ocupación en el futuro, al arte le debemos proteger cual miembro de nuestro propio cuerpo, el cuál desde nuestra mismísima identidad ataca las células oscurantistas de la ignorancia.

Piénsalo.

¿ En dónde está todo el mundo ?

¿ En dónde está todo el mundo ?

¿ En dónde está todo el mundo ?

En 1938, Enrico Fermi, desde su perspectiva como Premio Nobel en Física, llegó un día con la siguiente idea:

Si en el universo, hay civilizaciones más avanzadas que la nuestra ¿ Por qué nunca se hacen presentes ? ¿ En dónde está todo el mundo ?

Lo anterior es conocido como La Paradoja de Fermi. Según diversos cálculos matemáticos, los cuales involucran la conocida Ecuación de Drake – astrónomo pionero de SETI, organización originada en la NASA enfocada en la búsqueda de inteligencia extraterrestre -, se ha llegado a concluir que siendo aún pesimistas, se estima alrededor de 15.000 civilizaciones en el universo, de las cuales, la nuestra, sería una de las más jóvenes y subdesarrolladas, por ende, todas las demás, serían en definitiva iguales o más avanzadas.

Dónde esta todo el mundoTrasladando la afirmación de Fermi a nuestro contexto y no solo en México sino en todo el mundo, la generación productiva más joven (de los 20 a los 40) la comparo con esas “formas de vida inteligente” con grandes ideas y opiniones llenas de soluciones ya integradas en nuestra cabeza para solventar problemas, pero mientras no demos un paso al frente de nuestra zona de confort, se podría teorizar que no existimos tampoco.

Si creemos tener soluciones y somos de los primeros en hacer críticas de nuestro entorno, ya sea en lo cultural, social y político – pero lo dejamos allí sin accionar en ningún nivel – no existimos.

Reflexionemos. Como individuos, el no dedicar un mínimo de nuestro tiempo a cultivar nuestro criterio, ni generar ideas / soluciones nuevas, ni ejercer nuestra identidad con una mentalidad crítica, opinar sobre algo, especialmente, habiendo iniciativas en funcionamiento dentro del contexto artístico, político y cultural, es simplemente no existir y no podemos tener un voto real en una sociedad donde solo somos un número más.

Si nos encaprichamos a ser sólamente consumidores / oyentes / observadores de la cultura y la política, no nos quejemos del sabor, porque mientras no digamos nada ni nos expresemos al respecto, quienes lo fabriquen, engañados pensarán que están haciendo el mejor trabajo del mundo.

Pregunto entonces, si de verdad hay vida inteligente allá afuera ¿ Dónde está ? ¿ En dónde está todo el mundo ?

La cultura amigos míos, es herramienta predilecta para ser agentes de cambio e influir positivamente nuestro entorno. No podemos predecir el alcance que tendrá una opinión / comentario bien argumentado, en la vida de los demás.

Todos quienes pertenecemos a la población productiva y laboral en la sociedad, debemos aprovechar la posibilidad de estar presentes en nuestros teatros, bibliotecas, plazas, exposiciones de pintura, arte, música, escultura; aportando una participación activa, no pasiva, lograr aportar nuestra presencia en nuestro contexto es algo imprescindible y necesario para no transformarnos en robots sin voluntad, que solo consumimos.

En las redes sociales, compartir tus reseñas sobre las actividades en las que participes, puede llegar lejos y tener una reacción a favor de mucha gente. Tú puedes ser un agente de cambio positivo si te lo permites, pero para que eso se dé, tienes que existir primero y abrirte espacio.

Concluyo con lo siguiente y por favor compártelo con esta publicación:

En la cultura y la política ¿ Sino te involucras ? No existes, ¿ Si no existes ? No influyes. ¿ Sino influimos? Entonces no te quejes, porque o vendrá otro a hacer tu trabajo y se llevará el crédito, o no vendrá nadie y nos arruinaremos todos.

Porque si no influimos, no existimos. 

Acciono luego existo.

Piénsalo.