¿ Qué es lo más importante que tenemos en la vida ?

¿ Qué es lo más importante que tenemos en la vida ?

¿ Qué es lo más importante que tenemos ?

En esta ocasión tocaré algo que se puede prestar para cierta discusión ideológica, por un lado, contestando la pregunta ¿ Qué es lo más importante que tenemos en la vida ? podríamos vernos tentados a contestar: “nuestra familia y amigos” “nuestra fe” “nuestros sueños y objetivos” o algo por el estilo, todos se valen. Pero ¿ Será realmente lo que pensamos que es lo más importante, la parte fundamental y más prioritaria para que todo lo que vivimos y conocemos funcione de manera satisfactoria ?

Si eres amante de lo agridulce sigue leyendo, pues es terreno gris el que viene adelante.

Pienso Luego Existo

1399686_21236547Si bien en muchos aspectos de la vida, solemos dejarnos a nosotros mismos para último en la línea de importancia, somos en realidad lo más importante en la ecuación para que podamos tener algo que proteger en primera instancia, algo que construir y personas importantes que amar, que ocupen aquello de mayor importancia para nuestra vida.

El cuidarnos a nosotros mismos es quizá una de las únicas y mejores formas de cuidar de los demás.

¿ Por qué tu eres lo más importante ? Cuando viajas en avión, una de las instrucciones principales ante una despresurización dicta que los adultos se pongan las mascarillas de oxígeno antes que a los niños, pues visto en perspectiva, es poco probable que alguno de los dos se la logre poner en los segundos que tienen antes de quedar inconscientes.

Primero eres tú, luego los demás. De esa forma pruebas qué tan importante son los demás para ti.

En Materia

1093389_26813298Mi teoría sobre este tema es la siguiente: cuando pones a los demás encima de ti, no significa que te importan, al contrario, significa que te importan poco. Es una muestra de desinterés e indiferencia. Cuando hablamos de lo más importante en la vida de una persona, es como caminar sobre papel de arroz, sino lo estas haciendo bien será visible al primer paso que des.

Poner los demás encima de ti, es usarlos como escudos. Cuando te pones encima a ti mismo, tu eres el escudo. En una eres un cobarde, en otra eres un héroe.

¿ Por qué ?

Porque si pones a los demás encima de ti de esa manera, la responsabilidad de las cosas parecen no caer sobre ti, sino sobre los demás.

Nosotros, somos de manera inicial, nuestro patrimonio elemental. Protegernos a nosotros mismos, sin caer en el narcisismo, egoísmo o algún otro tipo de inmadurez, siempre será lo más importante y primordial para que exista un “después” en nuestra vida, no podremos hacer ni proteger, ni siquiera amar a nada ni a nadie más si para empezar no estamos aquí en primer lugar.

Protegernos a nosotros mismos, también incluyen el hacernos inmunes a temores infundados, al orgullo, la avaricia, la lujuria, la vanidad, la pereza, el orgullo y la soberbia.

Si de verdad nos importan tanto los demás, lo primero que tenemos que perfeccionar es nuestro corazón y nuestra mente.

Esto que intento transmitir aquí es una mentalidad, la tocaré a mayor profundidad en otros temas pues esto es algo bien grande.

Analiza con detenimiento

Cuenta una historia de una vez que sucedió un accidente en automóvil, mientras un padre y su hijo viajaban de una ciudad a otra, en medio de una fría tormenta de nieve. Ambos en medio de la nada, lejos de refugio alguno apenas y lograron salir del maltrecho automóvil, era obvio que si la situación seguía así en las próximas horas, morirían.

Luego de unos minutos el cansancio invadió a ambos por las bajas temperaturas, en especial al niño, el padre con sus fuerzas agotadas intento cargarlo pero el campamento más cercano estaba a varias millas de distancia, pero si intentaba llevarlo en sus brazos, ambos iban a morir.

Fue un momento angustiante para el cansado hombre, ver morir en tus brazos lo más importante de tu vida en ese momento era la peor pesadilla que le podía pasar.

Con sus limitados conocimientos y un botiquín de emergencia que andaba, tomó a su hijo, le dijo que se tranquilizara, que intentaría hacer algo que iba a hacer probable que ambos salieran bien de esto, pero tenía que confiar en él, luego de un sufrimiento emocional incomparable al ver las lágrimas de su hijo, le inyecto un fármaco y lo metió en una especie de iglú que pudo formar con sus manos, lo enterró en la nieve con la esperanza de poder salvarlo artificialmente si encontraba ayuda en los próximos 20-30 minutos.

El padre corrió lo más rápido que podía, usando cual energía le quedaba, poco más de una milla del lugar encontró un puesto de salvamento, en el cual llego apenas vivo suspirando la dirección exacta donde estaba su hijo. Se fueron equipo de emergencias, encontraron el auto y encontraron al niño, el tiempo fue justo, lograron resucitarlo a tiempo y al final, ambos se salvaron.

Gestión de Riesgos

En el ejemplo anterior, el hijo del hombre, representa lo más importante para él, tal cual como lo son tus sueños y propósitos de vida, los cuales se pueden ver atrofiados por percances de eventos de vida, es la integridad lo que salvó a los dos.

Pensar en nosotros como lo más importante, nuestra herramienta para amar y beneficiar a los demás, nos facultará para esos viajes imposibles que nos guarda el destino, todos aquellos retos de vida de los cuales no nos podremos librar. El camino al perfeccionamiento del corazón es un viaje sin fin, si de verdad estás interesado en sacarle el mejor partido a esta experiencia de vida.

Hay quienes se darían por vencidos y morirían junto lo más importante que la existencia les dio a proteger en sus vidas. Otros habrían intentado sin éxito la proeza de salvar al hijo. Pero solo el que está preparado podrá salvarse.

Perspectiva

Si de verdad amamos a los demás, pensaremos en estar bien nosotros de forma integral, ser capaces de soportar ese viaje en la nieve y lograr salvar a quienes amamos, sea que esos retos lleguen cada semana, duren meses, o sean pruebas de años, son tareas de vida en las que podremos ser exitosos si nos preparamos debidamente para ellos.

Si te importan los demás, invierte en ti, en tu salud, en tu mente, tu corazón, tu espíritu, tu voluntad y tu proceder.

De todas formas, al final, tu eres lo más importante que tienes para vivenciar, lo mucho que te importan, todos los demás.

¿ Cómo enfrentar el Ruido del Mundo ?

¿ Cómo enfrentar el Ruido del Mundo ?

El Ruido del Mundo

Algo que me ha sorprendido en las últimas semanas, es el grado de dispersión social que ha aumentado en la red. Difícilmente se encuentran comunidades socialmente activas, lo que encuentras son un montón de rótulos y anuncios por todo lado. 

 Pero, ¿ Personas hablando y compartiendo ? Casi Ninguna.

¿Robots? No. Zombies.

¿ Qué disparó este fenómeno ? 

Leí el otro día un artículo que hacía apología a la: “apatía e indiferencia“, usando como justificación que – “el ser sociable hoy en día era digno de desconfianza” – dando por sentado que la “normalidad actual” es que la gente esté: sola, triste, deprimida pero sobre todo, amargada, llena de miedos y desconfiada. Y si hay una persona sociable cerca, es porque te quiere hacer daño de alguna forma, porque algo se anda entre manos.

De alguna forma llegamos a llamar bueno a lo malo, y a lo malo bueno.

¿ Cómo llegamos a eso ?

Mi teoría es que la población en general está moralmente golpeada por la ola de atropellos a la privacidad, los gobernantes del mundo se la han pasado fastidiándonos sin parar, hemos estado en medio de sus guerras los últimos años, tanto militares, económicas como mediáticas, hay muy pocas buenas noticias, hay demasiado “ruido”.

Tenemos muchos años enfrentando este fenómeno, los acontecimientos mundiales nos han marcado, nos han “infectado“. Hemos visto claramente la tendencia del “terror” y “zombie” los últimos años, porque como humanidad, estamos insatisfechos, amargados e infelices.

Este fenómeno fue estudiado por varias personas los últimos años, entre ellos una Dra. Sarah Lauro cuando estaba sacando su doctorado en la Universidad de California. La tendencia de las personas en impersonar zombies, es una realidad.

Como sociedad, tenemos una vida atrincherada, lejos de lo que una vez tuvimos. Encarcelados en cierta forma, encerrados en un campo de guerra. Esta es la forma en la que estamos intentando “adaptarnos” al medio.

Se dice que en un momento de nuestras vidas como seres humanos, fuimos nómadas; Llegábamos a lugares, consumíamos todo, derribábamos todo y cuando no había más por consumir, nos íbamos a otro lugar a repetir el mismo proceso, una y otra vez. Desde siempre fuimos desordenados y generadores de ruido a más no poder, siempre nos hicimos daño los unos a los otros, somos de esclavizar y hacer infelices a los demás, está en nuestra carne.

Todo el caos que nos rodea, es lo que llamo: el ruido del mundo.

La inestabilidad ha sido parte de nuestra historia y estamos lejos de llegar a tierra firme en muchos de estos aspectos. Como humanos, estamos en un caos constante, incertidumbre; lograr llegar a un punto de paz interior era y es un lujo reservado para unos pocos que han podido superar virus mentales.

¿ Cómo podemos enfrentarlo ?

El como lograr superar “la infección” requiere paciencia primero que todo. No es fácil ni rápido.

  • Estrellas en los cielos

Todd Carlson Photography

Foto: Todd Carlson 2003

Fue en 1872 cuando comenzó la era moderna de la electricidad, cambiamos la luz del cielo por la luz artificial, ya que, del no ver nada pasamos a poder verlo todo a cualquier hora del día, al menos “todo lo cerca”.

Ver hacia el cielo y las estrellas durante años fue nuestra guía, espejo y aventura, no solo en alta mar, sino para nosotros mismos, pues ver las estrellas del cielo, para efecto del contexto, equivale a poder ver hacia dentro de nosotros mismos.

Cuando nos llenamos de luz artificial, lo vimos bien por un tiempo, nos puso “felices”, podíamos producir 24/7 y sacarle provecho al día completo para nuestros propósitos aún en horas de total oscuridad, pero también, todo esto generó “ruido” y como consecuencia:

Fue muy tarde cuando nos dimos cuenta que estábamos perdiendo visibilidad de todo lo que acontece arriba en los cielos, por consecuencia, lo que acontece dentro nuestro.

La primera vez que experimenté esto fue bastante estresante, a mis 9 años pasaba horas mirando las estrellas en los cielos por las noches, cuando ya no pude ver una sola estrella luego de varias semanas seguidas, me provocó bastante incertidumbre, algo difícil de explicar y que perduró por varios meses; si no hacemos algo al respecto, nos veremos tentados a dar por sentada nuestra vida en ceguera y oscuridad.

Tenemos que apagar aquellos pensamientos que generen ruido y no nos dejan ver el norte de nuestra vida, debemos dejar de fortalecer todo aquello que perjudique nuestra capacidad de ver la realidad, y dejar que el cielo nos ilumine, apagando todo lo artificial, para identificar las estrellas que nos guían desde los cielos.

  • Soledad en la Tierra

lonely

Foto: Piotr Ciuchta

Para 1884, gracias al trabajo de Paul Nipkow, ya estábamos por empezar con los primeros televisores. Ya la BBC en 1927 los estrenaron como tal, fue todo un éxito, a excepción de una cosa:

Si bien, dicha tecnología nos ha ayudado en gran manera a desarrollarnos, ocasionalmente no es más que ruido y distracción que estorba para ver la luz de otras personas a nuestro alrededor.

De pronto, lo que salía por la pantalla fue más importante que lo que lo que pudiéramos ver en las personas cercanas a nosotros. Rápidamente se transformo en un portal de autoridad que por ser “impresionante”, nos hizo creer durante décadas todo lo que veíamos en la TV; siempre fuimos así, siempre fue una debilidad, siempre fuimos susceptibles al ruido, siempre fuimos nómadas, solo que ahora creamos, consumimos y posteriormente desechamos.

Llenarnos de cosas lo único que hace es hundirnos en soledad.

Tener demasiada variedad de opciones, ocasionalmente solo nos hace perder el tiempo.

Incontables historias de gran valor, únicas en nuestras vidas, se perdieron en el olvido porque simple y sencillamente no les pusimos atención.

  • Cien años después

El Internet y sus respectivas plazas son ahora la “iluminación” artificial, según datos estadísticos publicados por Google acerca de Youtube se puede constatar lo siguiente:

Se suben 100 horas de video a YouTube por minuto.

Se ven más de seis mil millones de horas al mes. Eso equivale a casi una hora por cada persona en la Tierra.

Ha sido algo progresivo, con el tiempo como que podemos distinguir la luz de la oscuridad, en medio de tanto ruido.

Mientras más ruido hay, más difícil se hace encontrar el valor de nuestro propósito en la tierra.

Tenemos demasiadas cosas que perturban nuestra atención de lo verdaderamente valioso. El ruido moderno son las “deudas interminables”, “trabajos que nos llevan a ningún lado”, un “sistema económico industrial que es incompatible con la realidad“, y muchísimas otras cosas que nos hacen andar en piloto automático, protegiéndonos de todo lo que nos afecta, pero que también nos hace incapaces de ver la luz en nuestra vida, los cielos, y el brillo en la vida de nuestros semejantes.

Por año, se estiman más de 50 millones toneladas de “RUIDO” (basura). Solamente USA desecha 30 millones de computadoras y en Europa un estimado de 100 millones de teléfonos, la Agencia de Protección al Ambiente estima indica que sólo se realiza reciclaje de entre un 15% y 20%, el resto se amontona en cementerios e incineradores. Computadoras, automóviles, plásticos…

computers graveyard - Google Search

Todo sucede en nuestras mentes.

En nosotros está el secreto para revertir todos los daños de esta desproporcionada capacidad de producción que ha cegado nuestra visión a lo verdaderamente importante en la vida.

Simplicidad, sustentabilidad, limpieza, humildad, inteligencia, ecología, paz, respeto y perfección.

Volver a la inocencia y confianza de no andar a ciegas por el mundo desconfiando de todos los demás, debe ser una prioridad. Salvémonos a nosotros mismos de todo el ruido moderno, se lo debemos a nuestras familias y amigos.  Una persona a la vez.

¿ Qué es el tiempo en nuestra vida ?

¿ Qué es el tiempo en nuestra vida ?

Tiempo

Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches. (Benjamin Franklin)

Recientemente me he visto en la encrucijada del no tener “tiempo” para todo lo que tengo que hacer. Hace algunos días mencione que los eventos surgen de manera circular, suceden y se repiten de manera cíclica, girando en múltiples sentidos, como si fuéramos un centro de gravedad “atrayéndolos” sin parar hasta que los interioricemos. ¿ Como entonces podemos evitar vernos cara a cara con el no tener tiempo para hacer todo lo que tenemos que hacer ?

El tiempo ha sido un tema que ha cautivado el razonamiento de miles de eruditos y estudiosos desde siempre, no tenemos que sumergirnos muy profundo para encontrar cosas de interés. El tiempo es algo que vivimos y experimentamos durante la experiencia de vida en la tierra.

Con los años desarrolle una visión sobre el aprovechamiento del tiempo, siempre me lo recuerdo; la mejor forma de aprender es enseñar, compartiendo con todos aquellos a tu alrededor que puedan beneficiarse de ello.

Empecemos.

1. Imagina el tiempo como un recurso depositado a una cuenta, financiando tu experiencia de vida.

  • Es un recurso.
  • Visible a diario, no es mensual o anual.
  • No puedes sacar más por día, pero generalmente le sacamos menos.
  • Estás aquí para administrarlo.

Imagina que el tiempo se te deposita en cantidades de 24 horas todos los días, no los puedes usar mañana, ni los puedes usar ayer. Los necesitas usar hoy, con inteligencia.

El tiempo no es acumulable ni retroactivo.

2. El tiempo se invierte, no se gasta.

  • Como todo recurso, el tiempo lo debes de INVERTIR. La palabra inversión se relaciona con “Intercambio” “Colocación, puesta en un uso de un activo”, en cambio la palabra “gasto” se relaciona con Deterioro y aún Ignorancia. 

El tiempo que invertimos en las cosas, determinan su valor.

3. El tiempo se redime.

  • La palabra “redimir” proviene del latín “redimĕre”, e implica el que es algo que se debe rescatar.
  • Debemos ser proactivostomarlo.
  • Debemos luchar por redimir el tiempo, que no se pierda en el olvido.
Nunca encontrarás tiempo para nada. Debes crearlo. (Charles Buxton)

4. El tiempo sirve a un propósito 

Si bien esto es algo de posición personal ante la vida, vale la pena compartirlo:

  • A este mundo venimos a buscar la perfección, la iluminación, venimos a derrotar la mediocridad a la que el cuerpo nos arrastra y así poder interiorizar la disciplina, la salud, el control, todo en un marco de sabiduría y propósito.
  • El lograr completar esta vida sin arrepentirnos de qué pudimos o no hacer, ser inteligentes y honrar cada día nuestro papel en esta gran obra, es el propósito del tiempo para nosotros.

Podría decir que el propósito del tiempo es que logremos encender la luz dentro nuestro para compartirla con todos aquellos que nos encontremos en la vida, empezando por nuestra familia y amigos.

Todo aquello que te ayude a lograr ese propósito, es digno de tu tiempo.

Parte II (Pronto)

¿ Adaptación o Extinción ?

¿ Adaptación o Extinción ?

¿ És la extinción una elección, o simple adaptación ?

La era de globalización que vivimos en estos instantes, ha traído consigo un avance exponencial en la generación de información e inteligencia colectiva consecuente de la misma. Gracias a una gigantesca infraestructura de información, hemos podido vencer en cierta forma la fiscalización cultural que existió durante tanto tiempo; como limitante natural de la comunicación que heredamos cuando nos comunicábamos aún menos.

Antes de que pudiéramos tener acceso a la tecnología y a la información, el mantenernos en ignorancia fue el detonador por excelencia, de un mercado que hasta hace algunos años era controlado exclusivamente por altas esferas económicas, todos aquellos quienes heredaron el poder y lo pudieron mantener por medio de manipulación mediática o “mera suerte”.

La era de la información ha traído consigo mentalidades mejoradas, para las cuales no todos los sectores estaban listos, industrias que eran volátiles desde el principio a la ebullición de un conocimiento que hiciera denotar lo innecesario de dichas industrias, en sus respectivos dominios han conocido la extinción con gran rapidez, muchos de ellos aún luchan desesperadamente por innovar lineas de producción y mejorar servicios, ocasionalmente sin éxito debido a que no pudieron controlar la atención de la población.

Tendencias y modas que eran famosas de pronto ya no lo son más, obligando a los fabricantes e investigadores a adoptar un modelo de innovación constante que muchas veces cae en simple mediocridad, enfocándose en complacer los caprichos más simples y mundanos de una sociedad hambrienta por sentir cualquier tipo de “novedad y placer”, le convenga o no. Todo esto con el único afán de financiarse y sobrevivir, por más ingenuo e innecesario que sea todo su objeto de negocio, peor aún, que represente una pérdida de tiempo al enfocarse a cosas sin ningún tipo de trascendencia. Aquellas que no hicieron esto, encontraron la extinción.

Bajo esta misma línea, muchas industrias y escuelas de vital importancia para nuestra sociedad, como lo son las artes; sucumben por completo al verse incapaces de sostenerse y adaptarse a las exigencias desproporcionadas por parte de una sociedad malacostumbrada a las drogas mentales fabricadas por millares, ocasionando que grandes ideas de valor terminen en pura entropía y extinción como lo han hecho cientos de especies de mamíferos únicas e invaluables al verse desposeídas de un ecosistema donde coexistir, que luego llenamos de automóviles chatarra o por burdas islas de basura flotante… aberrante.

Nos hemos olvidado de donde venimos sin recordar que equivale a olvidar hacia donde vamos.

Ahora todo el mundo tiene licencia para perder el tiempo y de manera automatizada con una serie de aparatos que para empezar, son parte de la misma sacudida global de tendencias, renovándose algunos hasta 1 vez por mes, logrando apenas sobrevivir usando el consumismo para financiarse, esto es, capitalizando su duración en la corta atención de la población a través de técnicas de control de conductas masivas por medio de publicidad, investigación la cual sea como sea se fundamenta en que: El capitalismo se alimenta de capitalismo, sin importar el costo. Las que no se “adaptaron” a esta “regla” conocieron la extinción.

La humanidad se encuentra observando todo un espectáculo de fuegos artificiales tirado en su honor, directo en su ego, quedando estupefacta y distraída por toda la ola de lanzamientos nuevos que hay por todo lado hechos para satisfacer su adicción a la azucar, mientras lentamente caen fuentes de cultura como la música, el teatro y la literatura; que para sobrevivir se han tenido que transformar en un vergonzoso circo sin dignidad, repletas de sandeces y simplezas inmerecedoras de atención alguna, subsidiando que la humanidad procrastrine ahora más que nunca sin parar de producir basura. No más miren lo más buscado en Google y lo más “cotizado” en Youtube. Es como despreciar la proteína pura que ofrece una pera y perfectos carbohidratos de las verduras, por unos cheetos transgénicos llenos de sal, vidrio y pimienta.

Por un momento podríamos vernos tentados en pensar que algo así nunca ha ocurrido ni ocurrirá nuevamente, pero no es así. Nos hemos olvidado de donde venimos, sin recordar que equivale a olvidar hacia donde vamos. Todo lo que vemos es un reflejo de nuestra fuente original, de nuestro principio, uno en el cual todo lo que tocamos lo arrebatamos, lo consumimos, lo destruimos y luego lo desechamos, caracterizado por una memoria selectiva donde siempre seremos “inocentes”.

El mundo en el presente, se asemeja a una adolescencia prematura en medio de una crisis de identidad y de las más graves de la historia, apresurándose a su propia extinción.

A pesar de tantos defectos mortales también existen oportunidades de redención, en lo referente a lo social, tecnológico y político. El canalizar todo este poder en -pro- de los valores trascendentales que debemos abrazar ahora más que nunca en esta época de gran corrupción.

Nuestra época, dominada por la información se ha transformado también en la era del compartir conocimiento de cordura – tal cual como si de heredar genética se tratara – buscamos una considerable parte de la humanidad, el replicar lo mejor de nosotros mismos de forma exponencial, como si de una lucha natural contra la corrupción y perversión de los valores más elementales a los que podemos aspirar los seres humanos se tratara.

Como parte activa en la sociedad, estamos mudando casi todo lo que eramos y creíamos; por un lado: todo lo bueno se ha perfeccionado, pero también, todo lo malo se ha acentuado. Hemos madurado muy poco comparado al crecimiento que hemos tenido. La humanidad como ser vivo no se libra de una de las fuerzas de la naturaleza donde “lo parecido se atrae” dando como consecuencia una división social catastrófica, ocasionada por lo diferencia de mentalidad que podemos encontrar de una persona a otra, siendo aún de la misma familia.

Son miles de seres humanos los que están rezagados en este instante a esta realidad, incapaces e inhabilitados en sillas ruedas imaginarias, con enfermedades imaginarias, con límites imaginarios, siendo víctimas de las peores mentalidades y movidos por las órdenes de “violentas mentes mediocres” que nos rodean, siendo ellos herederos de la violencia y agresividad, cual depredadores, en un mundo donde solo sobrevive el más “apto”, el más fuerte, el que más se parezca a un “yo” dominante. Son varios miles de años cuando le dimos bienvenida al mensajero del apocalípsis, cuando abrimos la puerta a la maldad, fuente predilecta de la extinción.

Tódo se permite más no todo conviene, si te consideras a favor del futuro, puedes entonces por nuestra parte, darte por acompañado en esta lucha por la supervivencia de los valores que nos mantienen cuerdos en un mundo con demencia.

Bienvenido & Salud

¿ Por qué no hay que aferrarse a vivir en el pasado ?

¿ Por qué no hay que aferrarse a vivir en el pasado ?

La magia de vivir en el presente.

Todos hemos sentido culpa cuando teníamos algo pendiente de hacer y no lo hicimos, casi siempre decimos -“lo haré mañana, al cabo y aún tengo claro lo que tengo que hacer”- pero ¿ qué pasa cuando no es así ? Podemos darle vueltas por horas, días, intentando recuperar el tiempo perdido, creyendo que estamos haciendo lo correcto, pero ¿ Estamos haciendo lo correcto ?

La vida se maneja por eventos circulares

Precisamente el día de hoy tenía 3 temas que originalmente los iba a publicar los últimos días de Diciembre, pero que no tuve tiempo de sentarme a desarrollarlos por diversas razones, sin embargo, rápidamente inicié a escribir los capítulos en horas de la tarde; para darme cuenta que simple y sencillamente ¡no me acordaba de lo que quería decir!, sé los temas, de lo que iba a hablar pero no cómo lo tenía que decir ni la energía exacta de como surgió, pasé las últimas horas dándole vueltas y desarrolle un montón de ideas pero ninguna tenía lo que originalmente vi cuando decidí a escribirlos, es como intentar describir la ruta y paisaje que ves desde un tren el cual no abordaste, podrías hacer una recopilación mental de ese camino si antes lo has cruzado, pero no será tan fresco como si lo estuvieses viendo y escribiendo en tiempo real, lo cual es característico de este espacio “contenido de valor para compartir”

Vivir en el pasado es como intentar describir la ruta y paisaje que ves desde un tren el cual no abordaste.

Al final del día le comentaba a Claudia ésto que me sucedió hoy, de lo importante de hacer las cosas cuando hay que hacerlas, fue ahí donde pensé: “no abordé el tren que quería, pero si abordé otro, éste” y entonces en cosa de 15 minutos desarrolle casi en su totalidad, el tema que estoy tocando hoy:”Esto es lo que tengo que hacer hoy“- le reiteré, este momento era más importante redactar este artículo, que los otros que no hice, porque ahora mismo estoy haciendo lo que se supone que tengo que hacer en este momento.

Si te enfocas en desperdiciar el tiempo tratando de “recuperar” la visión que tuviste en el pasado y te aferras a vivir en el pasado, te estarás perdiendo de la visión que sí tienes en este instante.

Siempre he sabido que sino me preparo de antemano para captar varias visiones estaré básicamente perdiendo mi tiempo. Algo que como seres humanos aveces no entendemos es que: la vida se maneja por ciclos circulares, esas epifanías que surgen en momentos clave, son para documentarlas, desarrollarlas y plasmarlas, durante el momento y la duración de ese eclipse de inspiración, en el cual nuestras capacidades están al 100% de lo que deben estar, por la simple razón de que: lo único que tenemos es el hoy, y sus efectos pueden durar 1 o más días, pero, eso si: Cuando se va la visión y si seguimos aferrados a vivir en el pasado, transformamos nuestra vida en un recalentado, perdiéndonos de un hoy, fresco, con el cual experimentar con intensidad total.

Cuando se va la visión y si seguimos aferrados a vivir en el pasado, transformamos nuestra vida en un recalentado.

No se trata de transformar cada día en algo especial, se trata de: Encontrar lo especial que tiene y trae cada día.

Es un gran reto a nuestra humildad, el dejar ir una epifanía de cualquier tipo, ya sea, cuando estás componiendo música, escribiendo un libro, planeando negocios o proyectos, llegar tarde a un lugar y darte cuenta que ya compraron eso que tú querías comprar o que ya se fue esa persona que querías ver y visitar; sin embargo, negarse a dejar ir la culpa que sentimos por no haber accionado en el momento indicado, equivale a volar en círculos y estancarnos a vivir en el pasado, desaprovechando implícitamente lo que sí tenemos hoy, pues el hoy es nuestra verdadera responsabilidad; algo se puede dar por perdido sola y exclusivamente si lo perdemos en el hoy. Lo que se perdió ayer, no cuenta ya más que aquellas consecuencias contra las que tenemos que lidiar hoy.

La única realidad verdadera en tu vida existe en el hoy.

Vivir en el pasado, aferrados a lo que pudo ser pero no sucedió: equivale a llenar tu computadora de ventanas repetidas de la misma cosa pero de días anteriores, congeladas en el tiempo, donde ninguna es real para lo que hoy tienes que cumplir. La única realidad verdadera en tu vida existe en el hoy, el cual es compuesto por aquellas decisiones y circunstancias plantadas en el ayer y sus consecuencias, pero que te repito, están en el hoy.

El hoy es tu responsabilidad.

¿ Pero entonces, cómo puedo dejar de vivir en el pasado ?

  • ¡Paga el Precio!

Si vives imaginando que todo va a cambiar sin hacer algo al respecto, te equivocas. Hacer todo lo tenías que hacer ayer con el tiempo del hoy te sumirá en en un ciclo de culpa y endeudamiento constante, es vivir en el pasado. Debes tomar responsabilidad de la situación en la que te has metido y pagar el precio: Haz primero lo que tienes que hacer hoy, de manera diligente y si te queda tiempo, lo que debes de ayer, antes que todo lo demás. Tendrás que sacrificar muchos caprichos en el presente para no cargar pendientes de importancia al futuro, hasta que te pongas al día – ¡No procrastines ni te premies por hacer las cosas mal! – se inteligente, recuerda que toda decisión es un camino, hasta el quedarte sin hacer pensando que no tendrá consecuencias, es un camino, del cual te arrepentirás.

Tendrás que sacrificar muchos caprichos en el presente para no cargar pendientes de importancia al futuro.

  • ¡No Procrastines!

Sino te alcanza el tiempo -¡no es culpa del reloj: es culpa tuya!-  no estás ajustando bien tus actividades ni adaptándote a las circunstancias según tus capacidades. Haz primero todo aquello en lo que seas verdaderamente bueno con el fin de acelerar el progreso, pero lo que debas hacer hoy, hazlo hoy, de otra manera, estás por vivir en el pasado.

Son muchas cosas las que queremos hacer en el día, pero si de verdad quieres no cargar con algo de hoy el día de mañana donde quizá no tendrás la inspiración que tienes hoy: debes completarlo hoy.

Haz primero todo aquello en lo que seas verdaderamente bueno con el fin de acelerar el progreso.

  • ¡Apaláncate!

Si en definitiva no puedes sacar todas las cosas durante la duración de tu día ni las horas de inspiración, busca personas de confianza para que te ayuden, así te enfocas en lo que tienes que hacer y evitarás vivir en el pasado. Invierte en ti, en tus habilidades, así te asegurarás de funcionar mejor, aprovechando totalmente tus horas efectivas y cuando te apalanques de otros, producirás más con menor inversión de tiempo.

  • ¡Vive en el hoy!

Te lo digo de todo corazón querido(a) lector(a), no te conformes con vivir en el pasado: ¡Vive en el hoy! es todo lo que tienes, es el único momento donde puedes hacer una diferencia en tu vida y en la vida de los demás. Haz cosas con inspiración solamente y no te conformes con menos.

No seas egoísta y predica con tu ejemplo, comparte la magia de este capítulo con tu familia, amigos, todo el mundo. Aprovecha la oportunidad, este portal y cuéntame como te fue.

Si sientes que mis palabras te han hecho éco, es porque el tren del presente te está esperando, date la oportunidad de respirar la libertad que te da el vivir un día a la vez.

No te conformes con menos.

¿ Qué necesitas de niño cuando ya eres adulto ?

¿ Qué necesitas de niño cuando ya eres adulto ?

¿ Qué necesitas de niño al crecer ?

Nacimos en un mundo, del cual, sino nos cuidamos, nos obligará a predicar prejuicios para ser aceptados, acabando con aquello de niño que somos en realidad.

Cuando hago un recuento de todas las mejores cosas que tengo y soy en la vida, me doy cuenta que casi todas las he tenido desde mi niñez y desde siempre. Aquellas, mejores cosas, que puedo dar en este presente, las puedo dar por una sola razón: fueron aquellas cosas que no dejé me las arrebataran circunstancias, ni el tiempo perdido, ni malas experiencias que me propiciaron quienes me rodeaban, en especial los adultos. Nacimos en un mundo, del cual, sino nos cuidamos, nos obligará a predicar prejuicios para ser aceptados, acabando con aquello de niño que somos en realidad.

Los Adultos

Por alguna extraña razón, a veces cuando crecemos retrocedemos y es como si el cerebro se nos encogiera, como si perdiera su elasticidad, su capacidad de adaptación y esa resilencia característica que se tiene de niño, pero no hablemos del cerebro, hablemos de la mentalidad. Nacimos en un mundo, del cual, sino nos cuidamos, nos obligará a envenenarnos de prejuicios para ser aceptados, acabando con el niño que somos en realidad, el cual heredaremos poco tiempo después al crecer en forma de consciencia, olvidando así el secreto de la felicidad con el que nacimos, todo esto con menos de 5 años de haber llegado a este mundo. Posteriormente y mientras estamos ocupados, cumpliendo con incontables expectativas sociales ajenas a nuestra misión en la vida, terminamos comprando un paquete completo de prejuicios deluxe que heredamos en la edad adulta, los cuales dan origen a gran parte de nuestra infelicidad como seres humanos, dando al traste con nuestra identidad sin siquiera haber empezado a vivir, para entonces volver a transmitir ese padecimiento a la próxima generación de la cual luego nos quejamos, sin recordar que, como adultos, nosotros moldeamos a las nuevas personas que llegan al planeta, y estas mismas personas son quienes quedan inevitablemente decepcionandas por la falta de eficiencia en los procesos que como sociedad hemos impuesto.

Lo que nos arrebata esa magia, característica del niño que realmente somos, generalmente es la decepción de algo, de alguien o en su defecto, una decepción masiva (de casi todo el mundo, en mi caso) pero nadie se libra de la serie de eventos en la vida donde tu confianza en las personas se ve mermada por aquellos adultos que la acaban con sus malas costumbres.

Los adultos, si no nos cuidamos y olvidamos monitorearnos constantemente, nos llenamos de miedos y prejuicios, temores relacionados a quedarle bien a todo aquello que “podamos” pero que, curiosamente, nunca será suficiente. Este mismo comportamiento se refleja y se hereda en nuestras acciones y resultados afectivos, ya que, es “socialmente injusto” el ser feliz o vivir con cierta paz, sino se cumple con una larga serie de requisitos y expectativas de gente que a veces ni conocemos ni nos respetan, cuyas ofensas implícitas hacia nuestra identidad, persisten en forma de ideas sobre lo correcto o incorrecto, eso que la misma sociedad ha “creado” basada muchas veces en lógicas absurdas hechas por mano de unos cuantos que si tienen libertad pero no la quieren compartir.
Aquellos en los que su parte de niño vive esclavizada a temores y prejuicios, lastimosamente son tiranos que en la mayoría de los casos gobiernan el mundo.

¿ Libertad ?

Lo que de niños teníamos que tanto necesitamos al entrar en la edad adulta, era la libertad de ejercer la innata capacidad infinita para albergar felicidad, tuviéramos o no todo lo que necesitábamos o queríamos, teníamos la naturaleza de amar cada cosa y cada experiencia, detalle que nos mostraban y expresaban nuestros seres queridos, aún la vida misma a través de la naturaleza. Teníamos la capacidad de percibir infinidad de emociones, una capacidad, pero sobre todo, la innata libertad para vivir y permitirnos soñar, ese cero temor a equivocarnos y empezar otra vez, la cual se supone debemos mantener al largo de toda nuestra vida como brújula en nuestro auto conocimiento.

Los niños son libres, libres de prejuicios, temores, resentimientos, libres de expectativas desproporcionadas, libres malos pensamientos hacia el projimo y actitudes defensivas, libres de recordatorios constantes de malas experiencias, por ejemplo, si había enojo en nosotros cuando alguien nos avergonzaba se nos pasaba rápido, nos enojábamos y eramos tan suaves de memoria que al hacer una rabieta ya todo salía, nuestra mente todo lo veía colorido, sencillo, ACCESIBLE…. de niños sentíamos que podíamos tomarlo todo, que de alguna forma no había límites, no habían etiquetas con precios en nuestra mente, pues de alguna forma, lo que necesitábamos era lo que nos rodeaba, teníamos el tiempo de nuestro lado, sin saberlo con certeza, sentíamos que todo iba a salir bien todo el tiempo, teníamos una fe desbordante, sentíamos que nos protegían desde arriba y sumado a todo esto, estábamos en una realidad llena de descubrimiento que generaba una gran cantidad de emociones incontrolables que nos hacían llorar, saltar, gritar, reír, jugar y tener un mundo propio lleno de experiencias, libres para vivir.

La única razón por la cual queríamos ser grandes, era para compartir eso poco o mucho que nos hacía feliz. Lo que nos motivaba a crecer era el compartir eso que amábamos y queríamos transmitirlo a los demás: Felicidad, nuestro gran descubrimiento, lleno de lo que tanta falta le hace al mundo entero.

Síntesis

Siendo niño, si querías hacer algo, LO HACÍAS Y YA, así de simple.

De niño, no había tiempo de procrastrinar, cada día era una aventura de descubrimiento, donde la exploración e introspección eran detonadores diarios que motivaba tu actuar, se transformaba en acciones y éstas en resultados.

Uno siendo niño, no tenía esos absurdos requerimientos de obligatoriamente tener y hacer todo a la perfección, estrictamente calculado y controlado para contarlo como tal.

Los adultos escondemos nuestra cobardía y temores detrás del “un paso a la vez” o el “ya tendrá su momento” o del famoso “todo tiene su tiempo”, de niño, cualquier cosa servía de herramienta;

Un niño si quiere hacer algo, LO HACE CON LO QUE TIENE, si quiere crear, dibujar, hasta en tus paredes lo hace, con crayones o aún piedras, lápices, ¡lo que sea!. El niño no se limita por estúpidas limitantes de querer una oficina 7×7 con iluminación perfecta, una computadora de 10.000 USD, 50.000 USD en licencias de software con equipo de punta y estar libre de preocupaciones, deudas y cualquier otra tonta excusa para ocultar el simple hecho que tiemblas de miedo por temor al no terminar lo que vayas a empezar, cosa que para un niño jamás sería limitante alguna. Si un niño quiere hacer música ? con cualquier tarro la hace. Si quiere ser científico ? Lo hace. Si quiere ser astrónomo ? Lo hace cuando quiera, cuanto quiera y como quiera… no le dice no a lo que realmente necesita porque es más importante lo que dicha experiencia abrirá que el cómo vaya a abrir la puerta.

Por ende

Deja de sacarle la vuelta dejando para mañana lo que sueñas, deseas, NECESITAS hacer hoy, olvídate de razones políticas, económicas, y cualquier tipo de excusa y aprovecha que aún estas en el mundo de los vivos, gracias a la existencia, puedes darle vida todo lo de niño que llevas en tu interior y seguir creando, explorando, conociendo CON LO QUE SI TIENES HOY y viviendo así con tan solo decidir hacerlo, experimenta la vida intensamente con todas las ventajas obvias que te dan el ser ya un adulto, preservando todo aquello de niño que siempre necesitarás para ser feliz.