¿Comunidades o Redes Sociales?

Separar una comunidad de una red social podrá sonar contradictorio, pero así de contradictoria suele ser la mente humana y su comportamiento. Son muchos quienes quieren dinero pero no quieren trabajar, quieren grandes resultados en algo pero no se mueven a la altura de sus objetivos. Queremos comunidades pero no queremos tratar con gente ¡Qué contrariedad!  Pero “gastamos dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a gente a la que no le importamos”, parafraseando a Emilie Hernri Gauvreau.

Ahora estamos en una etapa donde es normal querer formar una comunidad, muchos me buscan para eso, pero tenemos que estar dispuestos a pagar el precio de edificarla, darle seguimiento y mantenerla, porque una comunidad es un nido de relaciones, una amistad colectiva, al menos, esa se supone debe ser la intención original y no las clásicas ideas imaginarias de tener trillones de likes, seguidores y, por supuesto, un millón de amigos.

community1La ceguera es tan evidente en temas de colectividad, que hay todo un mercado negro alrededor de “tener” comunidades. Hubo un medio de comunicación que demostró que podía comprar más de 1000 cuentas de Facebook con todo y contraseñas por tan sólo 5 dólares, sin embargo, en este momento se estima alrededor de 100 millones de cuentas totalmente falsas cuyo uso -en el mercado de las pretensiones- es el de otorgar un sentido falso de grandeza y atención, aprovechándose de los muchos que siguen cualquier cosa que ven “moviéndose”, y esto pasa en todas las redes sociales, Twitter, Instagram, etc. Por poner un ejemplo, el recientemente desactivado fakefollowercheck de la página web Socialbakers.com calculaba que el 45% de los seguidores de Justin Bieber eran cuentas falsas, si algo así se da, es porque existe un mercado, debería sorprendernos pero ¿nos sorprende de verdad?

Si tenemos interés de crear una verdadera comunidad, no pensemos que haciendo poco recibiremos mucho, en este tipo de cosas hacer trampa tiene grandes consecuencias, es necesario recordar que somos seres pensantes y afectivos, no robots ni mucho menos números, tenemos infinidad de necesidades, pero también incontables debilidades y muy probablemente recordaremos con vergüenza en el futuro a todos aquellos quienes se aprovecharon de ellas o lo intentaron. Debemos invertirle vida, corazón y alma a todo aquello de lo cual queramos cosechar buenos resultados, no importa donde inicie o empiece, para que algo funcione en realidad, tiene que ser real aún en lo virtual. 

Valores agregados y diferenciales, es lo que hará que sea lo que sea que hagamos sea postergado naturalmente por cualquiera que pase por allí en un futuro.

Piénsalo.