Lo que nos hace felices.

El Común Denominador

Empecemos pues, ¡ah!… parte de mi historia es frustrante en este aspecto, como la de millones de personas más, como te podrás dar cuenta. Cuando empiezas a hacer algo que te gusta, ese tipo de cosas que nos hace felices como personas, ese algo de lo que no te quieres detener por nada en el mundo, son casi siempre de las cosas que menos hacemos en nuestra vida por lo general.

Yo por ejemplo, siempre tenía esos flashes mentales que me hacían decir: – “no quiero empezar con tal proyecto, porque mi mente y mi cuenta bancaria, dicen que no podré terminar” – y por ende, las cosas no empezaban.

Estamos en un mundo que se la pasa neutralizado nuestros sueños, objetivo y proyectos con puras ambigüedades de lenguaje, pensamientos como por ejemplo:”no tendré tiempo” “no me alcanza el dinero””El mundo no funciona así, quizá en unos años” “o tienes tiempo o tienes dinero” y muchos otros razonamientos que si bien podrían tener una porción de verdad, tienen una gran porción de materia prima para la procrastrinación.

En mi caso particular, el blogging o el escribir así como estoy escribiendo acá siempre fue algo que me gustó, en parte porque conoces mucha gente que se identifica contigo, personas que aún el día de hoy somos amigos. Few months ago se me ocurrió: ¿ y si vuelvo a escribir pero en facebook ? ¿Twitter ? ¿Wattpad?  Dije: -NAH!, quiero mi propio espacio primeramente y ya luego compartirlo todo de un solo por todas las plataformas – lo más cercano que tuve alguna vez que fue MSN Spaces, long time ago.

¿ Pero qué me hizo accionar ?

Si no cerramos capítulos en nuestras vidas, nunca podremos vivir cosas nuevas.

El deseo de libertad, un punto de quiebre, esa sensación única que al menos de alguna forma, me puedo sentir libre para entrar en un viaje de introspección sin pedir permiso, ver lo que pienso de forma limpia, ordenada… lo suficiente como para poder pensar en cosas nuevas y así liberarme a mí mismo mientras libero a los demás que puedan liberarse con ayuda de mis razonamientos, ya que, si no cerramos capítulos en nuestras vidas, nunca podremos vivir cosas nuevas. – ¡aún a mí, que los estoy escribiendo, me están ayudando! -.

¿ Ver o Hacer ?

Dame una razón y moveré el mundo.

Todo aquello que he captado en mi mente lo suficiente como para enseñarlo, tengo el poder de verlo sola y exclusivamente mientras lo hago. – ¿ Kinestesia ? – Interiorizo mientras ejecuto. La única forma que tengo de aprender es practicando, así somos cuando estamos logrando lo que nos hace felices, pues somos felices haciendo… Dame una razón y moveré el mundo. A mí se me hace casi estresante lograr algo sin interiorizarlo primero, y es imposible interiorizarlo sino lo practico.

Interiorizo mientras ejecuto.

Por ende… EL HACER siempre será la única esperanza para lograr cosas nuevas.

Si supiéramos el daño que le hacemos a nuestras vidas al dejar de hacer lo que nos hace felices, viviríamos cumpliendo todos nuestros sueños a cabalidad, cumpliendo cada uno de los objetivos y deseos que tenemos. Nos tomaríamos la vida con mayor holgura mental y emocional, tendríamos perfecto rendimiento en todo y podríamos acostumbrarnos a cumplir con todos los objetivos al punto de transformarlo en normalidad, aún aquellos que creíamos estaban fuera de nuestro alcance.

Entonces ¿ Cómo volver a hacer lo que nos hace felices ?

Iniciar es empezar, empezar es caminar y caminar es avanzar.

1. Redescubre lo que te hace feliz, hazlo de nuevo, aunque no salga perfecto a la primera (ni a la segunda). El simple hecho de volver a intentarlo es de las primeras cosas nos hace felices. Recuerda que iniciar es empezar, empezar es caminar y caminar es avanzar; ya sea escribir, leer, tocar piano, ejercitarte, patinar, jugar basket, llamar a un amigo(a) que has querido contactar de hace tiempo, enviarle un correo, aún el atreverte de ir al Gym a preguntar cuanto vale por mes o ir a preguntar el precio de aquello que tanto quieres. Que lo único que te importe sea empezar, Interioriza las cosas poniéndolas en práctica, compartiéndolas y enseñándolas.

Interioriza las cosas poniéndolas en práctica, compartiéndolas y enseñándolas.

2. Recompénsate por que hiciste hoy. ¡Ahh sí… el simple hecho que hayas llegado hasta este punto en este capítulo, es digno de recompensa! No es fácil, celébralo con una copita de vino, si absorbiste la energía de este capítulo y te sientes inspirado, dáselo a alguien más. Compartir es de las cosas que más nos hace felices en este mundo.

 

3. Rodéate de otros como tu, es más, envíame un mensaje o agrega tu comentario en esta publicación y actualízame sobre lo que harás o estás haciendo para poner en práctica todo esto, como desees, lo importante es dar por oficial tu iniciación sea lo que sea que hagas. Aprovecha este espacio y nunca desaproveches cuando alguien está dispuesto a escucharte, amigos o familia, aún un desconocido que esté dispuesto a leerte en éste caso, ya que, tener a alguien que le de seguimiento a tu vida, es de las cosas que nos hace felices como personas, eso sí, empezando por tí.

¡A tu Salud Entonces!

3, 2, 1, GO!