El Arte en Nosotros

No se trata de espectáculos ni entretenimiento

Son muchos los que tienen la estrella del arte pero no lo demuestran ni lo divulgan públicamente, cuando les surge la chispa de la creatividad llegan a pensar que “cualquiera puede hacerlo o que alguien ya lo pensó” – que no valdría la pena cultivarlo – pues de todas formas no podrían vivir de ello.

Si analizamos la premisa anterior, se sobre entiende que es quizá la principal razón por la cual muchos dejan sus habilidades artísticas en el olvido, no sé hasta qué punto podría ser considerado un prejuicio, pues es en sí una consecuencia que durante muchos años los medios tradicionales de comunicación han sembrado. Es cierto, lamentablemente, la cultura y el arte, han venido siendo atacados por el espectáculo del entretenimiento, menoscabando su verdadero significado, propósito y más importante aún, su rol en la salud mental y emocional de la sociedad al ser un elemento importantísimo en el desarrollo personal de cada uno de nosotros.

1982138_10153673044391840_9110096302080670125_nLa asociación del arte y la cultura con el entretenimiento y el espectáculo no son más que una tramposa trama mediática, equivalente a pensar que todos los productos que se venden en el supermercado son fabricados durante la noche para venderlos durante el día en el mismo lugar.

La brecha en la comunidad

Como sociedad nos ha costado ser algo más que un público descuidado – perdidos en un mar de personajes meramente publicitarios sin trasfondo ni trascendencia alguna (de los cuales sí sabemos mucho) – cuando las obras y expresiones artísticas que de verdad deberían ser experimentadas, interiorizadas y mostradas, quedan en un “pudo ser” por no tener la difusión adecuada , o en un “no podrá ser” por falta del muy sonado presupuesto, o en un “podría ser pero…” imposibilitados de posicionarse en la atención de la comunidad local que a su vez ¡no puede! porque resulta que la mentalidad cultural de todo el mundo ha quedado prisionera del mercantilismo y la explotación.

¿ Un asunto de cultura ?

Si por un momento nos sentáramos a estudiar a fondo la importancia del proteger a nuestros propios productores locales, dejaríamos de consumir todo el plástico que nos venden haciéndolo pasar por comida desde el exterior, o al menos, la consumiríamos con moderación.

El que podamos ir al supermercado y comprar todo lo que se nos antoje de importación, en ningún momento justifica la expropiación de tal ocupación a los fabricantes que sí están aquí manteniendo viva la disciplina entre nosotros. Debemos seguir su ejemplo e invertir en nuestro propio arte, publicar lo que hacemos a favor de la cultura y de manera paulatina, esto nos obligará a fortalecernos entre artistas, mejorar nuestras habilidades e influir positivamente todo a nuestro alrededor.
Dejemos de guardarnos el brillo que enriquece en gran manera nuestra propia identidad; apoyemos, fortalezcamos con nuestro tiempo y atención todas aquellas manifestaciones culturales que nos entrega la comunidad local y aportemos lo nuestro también a ella.

En cuanto a la educación,  debemos enseñarle a los niños desde siempre que el ser artistas, es algo irrenunciable y no necesariamente necesitamos de la atención del mundo entero para que lo que hacemos tenga valor, no importa cual sea nuestra ocupación en el futuro, al arte le debemos proteger cual miembro de nuestro propio cuerpo, el cuál desde nuestra mismísima identidad ataca las células oscurantistas de la ignorancia.

Piénsalo.