La Crítica

Cuando pienso en la crítica, por lo general, además de pensar en los críticos del cine, del arte y todo lo demás, evoca muchas cosas relacionadas al entorno social, hablo de costumbres bien arraigadas en el ser humano: vestigios de la cacería, el juego del “dominio”, murmuración, pseudo-crítica negativa y todo la serie de ideas complementarias que se han usado para intentar “discernir” las implicaciones de este concepto, pero que en parte le han puesto demasiado colorante y se ha perdido lo que realmente es.

Antes de empezar, no digo que mi concepto de crítica sea el más correcto, pero si digo que es el concepto que mejor me sirve a mí para saber cuando ejercerlo y cuando no.

Entremos en materia

¡Criticar: es cobrar!

Y cobrar no está mal, pero lo que puede estar mal es la motivación detrás del cobro. Y esto es muy importante, porque definirá no solo el alcance sino el resultado de tal intervención, ya hablé de esto en el artículo sobre el Amor y la Vanidad, pero es hora de verlo aplicado a un tema que todos sin excepción, tenemos en común, pues todos hemos criticado alguna vez.

Poder distinguir la motivación detrás de una crítica no solo nos potenciará para hacer críticas inteligentes y precisas, sino que nos facultará para erradicar comportamientos ortodoxos e innecesarios que lo único que harán de ti es una persona infeliz e insatisfecha, porque la crítica es de esas pocas cosas que capta toda nuestra atención cuando la ejecutamos y sabemos que donde esté nuestra atención allí estará nuestro poder.

I. ¿ Conviene criticar ?

Siempre ha sido recomendado, abstenerse de criticar casi en cualquier situación. Si criticar es cobrar, se sobre entiende que hemos juzgado a una persona / grupo de personas / sistema, como si nos estuviera debiendo algo – por sino lo has deducido hasta este punto:  criticar es iniciar un proceso de cobranza que te ata a ese algo hasta satisfacer esa deuda. Por ende, la crítica se transforma en una deuda para ti también.

II. ¿ Cuándo conviene criticar ?

El uso más inteligente que le podremos dar a la crítica será cuando la enfoquemos hacia algo finito y concreto. Si una crítica no es táctica, entonces es emocional y generará deuda por consecuencia.

III. ¿ Qué consecuencias tiene criticar ?

Imagínate cuantas deudas adquirimos a lo largo de nuestra vida, cuántas cosas cobramos todos los días a los demás y sin pensarlo estamos agregando deudas y deudas a nuestra vida.

Y mentira que las vamos a recordar todas. A veces podemos llegar a tener un gran peso emocional generado por constantes críticas y quejas que hicimos sobre algo, pero no entendemos por qué razón nos sentimos con tanto peso y tan infelices cuando algo inconscientemente nos hace recordarlo, pues funciona de la siguiente manera: crítica que haces es crítica que tu mente se programa para cobrar y no importa cuanto dure el proceso, siempre estarás cobrando y a cada momento te llegarán notificaciones a tu mente consciente, esto lo profundicé en su momento en el artículo ¿Cómo enfrentar el ruido del mundo ?

IV. Cuando la crítica pasa inadvertida.

Si crees que no tienes que hablar para criticar, te equivocas. La crítica es algo que surge muy dentro de ti y se sale por todo tu ser, por tu mirada, tu caminar, tus gestos, pero sobre todo, tus acciones y como podrás saber a estas alturas, cambia totalmente tu comportamiento hacia los demás, vivir en una queja constante tiene sus consecuencias.

  • ¿ Crees tu que el sentir que todo el mundo te debe algo, va a tener resultados positivos en tus relaciones interpersonales ? No. La crítica es solo el inicio de un ciclo bastante complejo de eventos negativos, por ejemplo: El egoísmo, el cual no es más un cobro anticipado, – es una forma de critica – cosas así te enferman y enferman a los demás.

Por ende, la crítica más que un acto meramente consciente, es una actitud inconsciente hacia los demás, un cobro constante donde nada te satisface de ellos y ellos adquieren en tu mente deuda contigo y tu adquieres deuda contigo mismo por tu incapacidad de hacer algo al respecto. Un negocio donde todos salen perdiendo.

V. ¿ Cómo transformar la crítica negativa a una crítica positiva ?

  • Sé Responsable: Si tienes una crítica justificada entonces: enfócala hacia cosas/hechos y no a personas, no importa que tan lejos estén de ti en ese momento – hablo de la murmuración, trata el tema como si de limpiar heridas y ropas sucias fuese, no toques en ningún momento la dignidad de una persona, pues solo Dios conoce su contexto y solo de Dios es ese derecho.
    • Si ves a alguien con un metal incrustado en su cuerpo, a excepción que sepas como intervenirle quirúrgicamente – no juegues al doctor – y sé más inteligente, llévalo con un doctor. Sino tienes las herramientas necesarias (experiencias de vida) no vas a saber qué hacer y más bien será contraproducente lo que hagas (sea que lo hagas al frente o a espaldas de esa persona) – ¿ Cómo a Distancia ? Si, existen las malas praxis a distancia – toda murmuración, envidias, quejas – todas viajan como correos electrónicos y no necesariamente va a un “spam filter” pues se transforman en ruido para los demás, se responsable.
  • Ten Misericordia: Esta es la solución por excelencia, no se trata de ignorar lo malo de los demás, se trata de liberarte del estrés que te puede llegar a generar todo aquello que simplemente no puedes cambiar en los demás.
    • La misericordia te facultará en paciencia, empatía y justicia. Difícilmente tomarás una mala postura ante algo/alguien cuando te mueves por misericordia.

La misericordia es una capa protectora, un estado mental, y mientras más misericordia tengas más limpio de rencores estarás.

Sé inteligente y adquiere este consejo, porque sino eres misericordioso tendrás una infinita lista de deudores y por consiguiente una deuda infinita para contigo mismo de hacerla valer.

Bien dice el dicho “Como juzgues serás juzgado” – critica con integridad e inteligencia, el entendido propone soluciones y no se la vive en el pasado, tampoco intentes resolverlo todo, no te sobrecargues innecesariamente en este aspecto porque te llevará a la obsesión y el error. Desarróllate y no permitas que la vanidad se enseñoree de ti pensando que la razón te pertenece exclusivamente a ti. No seas ocioso y ¿ si no eres escuchado ? – sigue tu camino.

De nuevo, no te confundas, la misericordia no es permisividad ni pasividad, sino la capacidad de aceptar, tolerar y perdonar de antemano aquello que sin misericordia no podrías manejar en alguien más, te da auto-control suficiente para aceptar y tolerar el proceso natural de cambio en la vida de una persona según su contexto, todo esto, sin generar deudas innecesarias en el proceso.

La misericordia también te dará claridad y asertividad en tu proceder, pues te hará inmune a lo que sea esté afectando a esa otra persona, liberando tu vida y corazón de amarguras innecesarias.

No hay pierde con la misericordia.

¿ Y si me critican ?

Si practicas la misericordia todos los días a partir de ahora, te harás inmune a las críticas negativas ajenas. No digo que no te van a llegar, porque las murmuraciones y todo ese tipo de cosas siempre llegan, pero cuando lleguen, encontrarán a una persona justificada en un proceso real de cambio, porque siempre se cumplirá la frase: “como juzgues serás juzgado” pero también se cumplirá “como perdones, serás perdonado”.